Ladrando desde las Radios Libres

Entrevistas de sociedad y cultura, a colectivos y también personas individuales que nos ayudan a tomarle el pulso a esta ciudad inquieta, cocinadas a fuego lento desde el compromiso y la conciencia.

Ágora Sol Radio - Estudio en el Centro Social Seco

Emisión regular desde el estudio de Ágora Sol Radio ubicado en el Centro Social Seco. Radio libre, autogestionada y asamblearia.

Radio-Charlas-Debates

Programas abiertos a la participación del público. Escucha y habla.

Radio Guerrilla - En la línea del frente

Formamos parte de Radio Guerrilla, el nodo de trabajo experimental de radio itinerante orientado a la experimentación y la innovación en radios libres que pretende liberar el código fuente de Ágora Sol Radio.

Radio libre itinerante desde espacios sociales

Emisiones desde nuestro estudio itinerante de guerrilla. Dando voz a los movimientos sociales desde sus espacios de trabajo. #SomosJauria

jueves, 19 de mayo de 2022

Barrio Canino vol.294 - La policía, un análisis crítico

Esta semana reflexionamos sobre el papel de la policía en la sociedad actual, al hilo de la publicación del libro «La Policía, un análisis crítico» del Colectivo La Plebe. Nos acompañan en el estudio Héctor C. García y Alfredo Olmeda, de la editorial La Neurosis o las Barricadas.

La Policía es una de las instituciones que más claramente representan al poder establecido. Son los más claros y duros defensores de los intereses y del orden que promulga el poder político y económico. Tradicionalmente han sido percibidos como un cuerpo de oposición a las clases populares y trabajadoras, que solían mofarse de la policía, hacer chascarrillos acerca de la poca intelectualidad de sus miembros y ningunear su papel de protección por entender que servían, y sirven, a los intereses de los poderosos, no de los trabajadores. Sin embargo, en las últimas décadas esa visión beligerante de las clases populares hacia los cuerpos de seguridad, y especialmente hacia la Policía, se ha transformado sensiblemente. Hemos sido testigos de como la Policía ha ido ganando terreno en la vida pública sustituyendo papeles de cercanía que anteriormente no les correspondían. Desde las series televisivas que ensalzan el trabajo del policía y normalizan sus actuaciones, hasta los portavoces policiales que vemos a diario en los telediarios explicando con todo lujo de detalles como se ataja la criminalidad y tecnificando las actuaciones policiales poniendo nombres inverosímiles a sus operaciones, pasando por los community managers que manejan las cuentas del cuerpo de policía con lenguaje enrollado o los policías que van a colegios e institutos a hablar de educación vial, seguridad en redes sociales o cualquier otra excusa para lucir uniforme ante la muchachada. 

¿Verdaderamente es necesario el discurso de un policía para que aprendamos a proteger nuestra privacidad en las redes?  Todo este comportamiento no es azaroso. Transmitir cercanía y esa sensación de que se vigila el entorno por nuestra seguridad instala en muchas personas una "mentalidad policial" que desemboca en el actual discurso dominante sobre la seguridad y la necesidad de una sociedad más represiva. Pero, ¿represiva con quién? Al tiempo que se destruyen las relaciones de vecindad se reclama más vigilancia pública y privada en las urbanizaciones, los barrios y en un urbanismo que construye viviendas cada vez más cerradas sobre si mismas. Una garita aquí, un controlador 24 horas allá y el teléfono de la policía bien a mano por si aparece alguien sospechoso en una comunidad de vecinos en la que nadie conoce a nadie. El resultado es más policía en nuestros barrios imponiendo el orden. Un orden que no sirve a los intereses de quienes los habitan, sino de quienes los gobiernan. El perfecto caldo de cultivo para la gestación del racismo institucional, la represión a todo tipo de minorías y la saña contra cualquier forma de actuación que no cumpla con el orden impuesto, que en este caso nisiquiera tiene por qué coincidir con la ley.

Este escenario de legitimación de la policía y de incremento del control se produce al mismo tiempo que los policías se reivindican como un cuerpo aséptico de funcionarios, profesional y separado de criterios políticos, cercano a la población, pero ¿qué otro grupo funcionario ostenta el monopolio de la violencia legal? ¿cuál es la proporción de personas de extrema derecha en este cuerpo?

Para terminar el programa, una reflexión al hilo del libro sobre la Policía del Colectivo La Plebe: ¿es posible un mundo sin policía? ¿hay otros modelos de mantenimiento del orden no basados en lógicas punitivas? Preguntas sin una respuesta fácil, que no daremos en este texto. Os remitimos a la parte final del programa que publicamos aquí.

Por último os recordamos que en Barrio Canino hemos dedicado varios programas a temas similares que os invitamos a recuperar: en el programa 88 hablamos sobre "Represión policial a los mediactivistas", en el programa 104 montamos una charla abierta sobre "Brutalidad policial en el contexto de la nueva Ley de Seguridad Ciudadana" y también un expecial sobre "Montajes policiales" en el programa 141.


Tracklist:


01: Dog Police - «Dog police»
02: Decisión - «Policía»
03: The Equals - «Police on my back»
04: Fancy Rosy - «Punk police»
05: The Violators - «Summer of 81»
06: Dua Saleh - «Body cast»
07: Las Punsetes - «Dos policías»
08: Beyoncé (feat. Kendrick Lamar) - «Freedom»

miércoles, 4 de mayo de 2022

Barrio Canino vol.296 - Cobertura radiofónica de la Bienal Anarquista de Madrid 2022, BAM!

Los días 29-30 de abril y 1-2 de mayo tuvo lugar la Bienal Anarquista de Madrid 2022. En este programa recogemos íntegra la cobertura radiofónica que hicimos las radios libres en este evento.

Fueron dos los espacios que acogieron la Bienal Anarquista de Madrid estos días atrás: la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL) y el recientemente inaugurado Ateneo La Maliciosa. Fue en este último espacio donde instalamos el estudio radioguerrillero de las radios libres para hacer la cobertura de la Bienal. Para la ocasión, formamos una comisión radiofónica en la que intervinieron Raimundo (de Onda Expansiva Burgos), el Profesor Arkadio (de La Linterna de Diógenes), Steph (de Tomalatierra), Paulo (de En Franca Decadencia - Ágora Sol Radio) y también JuanFraner y JuanCar (de Barrio Canino - Ágora Sol Radio).

Y así, durante 4 horas llevamos a cabo una retransmisión especial en directo con entrevistas a la organización del evento, a las editoriales que estaban presentes allí y a algunos de los ponentes de las charlas del evento. En este programa recogemos la grabación íntegra de esta emisión especial.

Así empezamos hablando con Pedro, de la organización de la Bienal Anarquista, que nos cuenta como surge evento. Un espacio para compartir, que pretende conectar teorías y prácticas sobre lo horizontal y la disidencia contra las estructuras oficiales, materializándose en diversas luchas en las que se comparten aprendizajes y se construyen redes. Para ello se ha convocado a distintas editoriales y se han organizado charlas enfocadas a lo práctico, que recogen experiencias de lucha que demuestran que hay otras formas de hacer las cosas, construyendo otras realidades posibles.

También hablmos con Piro Subrat, de la editorial Imperdible y autor del libro «Invertidos y rompepatrias: marxismo, anarquismo y desobediencia sexual y de género en el Estado español (1868-1982)». Piro nos habla de las situaciones que se viven actualmente en el ámbito de las editoriales libertarias y anticomerciales. El aislamiento durante la pandemia privó a las editoriales de la venta directa, provocándose una mala situación que posteriormente se ha visto agravada por el aumento del precio del papel y de los combustibles y también por el auge de las ventas online en las plataformas capitalistas.

Rocío nos habla del Ateneo La Maliciosa. Un espacio recientemente inaugurado, hace escasamente un mes, que pretende ser un punto de encuentro para los movimientos sociales madrileños. La Maliciosa acoge las sedes de Traficantes de Sueños y de Ecologistas en Acción y un amplio salón para charlas, encuentros, presentaciones de libros y asambleas.

Hablamos también con Juan, de la Fundación Anselmo Lorenzo (FAL), el otro espacio que también acoge la Bienal Anarquista. Esta participación se enmarca bajo las líneas habituales de trabajo de la FAL que pretenden fomentar la difusión cultural del movimiento libertario y la conexión entre la historia y las luchas actuales.

Edu, de la editorial Cambalache, participó también como ponente en la charla «El negocio las fronteras. Frontex y la industria de control migratorio». Hablamos con él acerca de Frontex, la agencia de control de fronteras de la Unión Europea y responsable de las deportaciones. Se creó en 2004 y tiene un dispositivo cada vez más militarizado, con un presupuesto desbocado que se ha multiplicado por 50 en 15 años. El capitalismo, con Frontex a su servicio, tiene un papel ambivalente en el control de los flujos migratorios, que por una parte son restringidos cuando no pueden ser instrumentalizados por la Unión Europea pero que por otra parte se viste de solidaria y humanitaria permitiendo el paso a una minoría que trabaje y sustituya a la población cada vez más envejecida en Europa.

Rubén Martínez y Helios Escalante, son los ponentes de la charla «Crisis climática, soluciones enfrentadas: propuestas verdes y luchas anticapitalistas». Hablamos con ellos sobre la crisis sistémica que estamos viviendo y la complejidad de una situación que no se puede abordar desde luchas parciales o sectoriales, sin tener en cuenta cuestiones más amplias e interrelacionadas a la hora de proponer soluciones globales. Por ejemplo, las acciones de las administraciones europeas para cambiar la política energética y descarbonizar nuestra economía podrían ser un proceso deseable, y sin embargo genera desigualdades sociales y sobreexplotación de los recursos en los lugares donde se extrae el litio y otros materiales necesarios para construir baterías y paneles. De fondo hay una cuestión que no ha cambiado nunca: el funcionamiento de la economía basado en un pretendido, pero imposible, crecimiento continuo y en lógicas acumulativas, que no cuestiona verdaderamente los pilares de un sistema insostenible y que deja al margen la cuestión social, laboral y la desigualdad territorial. Así es como vivimos bajo un funcionamiento atado a la lógica suicida del beneficio. 

Jose Manuel, de la Revista Salamandra, del grupo Surrealista de Madrid. Esta revista vuelve a ver la luz con su número 23-24 que ha tenido que esperar 6 años a ser publicada desde su anterior edición y que acumula 464 páginas. Todo un compendio ingente de textos que ha sobrevivido al encierro industrial del capitaloceno y que agutina textos y ensayos de pensamiento crítico y experiencias y acciones de propaganda por el hecho de lo maravilloso, y otros textos que abordan cuestiones como el colapso civilizatorio y la utopía.

Entrevistamos también a Javi, de la editorial Irrecuperables. Un proyecto que recupera ensayos políticos sobre salud mental, principalmente en el ámbito de la antipsiquiatría. En un contexto actual en el que los conflictos mentales están más presentes en nosotros y nuestro entorno, fruto del individualismo y de la pérdida de las redes comunitarias que se suman a una cada vez más precaria situación material y económica. Todo esto quizá agravado por la pandemia, pero seguramente relacionado con cuestiones que ya estaban ahí de antes.

Para terminar hablamos con Irene de la Plataforma Antidesahucios de Vallekas y con Jose de la Federación Anarquista de Gran Canaria (FAGC). Ambos han participado como ponentes en la charla «Barrio, vivienda y estrategias colectivas de apoyo mutuo», en la que también han participado el Sindicato de Barrio de Hortaleza y la Xarxa d'Estructures Populars y Comunitàries de Manresa. Nos hablan del barrio y la vivienda como unidades de trabajo y de la autoorganización desde abajo y el apoyo mutuo entre vecinos como herramientas, promoviendo la organización desde el barrio y para el barrio en asambleas de apoyo mutuo entre vecinos. Porque hay una cosa que está clara: la vivienda no es una problemática aislada, sino que está relacionada con muchos otros conflictos que engloban otras luchas. La necesidad de la vivienda muestra otras necesidades que van apareciendo de fondo, como temas de alimentación, educación y violencia de género, entre otros. Así, el sindicalismo de barrio es una defensa de las primeras trincheras para el sostenimiento de la vida digna: la vivienda y la alimentación. En Gran Canaria esta respuesta se ha articulado en torno a los Grupos de Respuesta Inmediata, que a la postre ha sido el germen del Sindicato de Inquilinas de Gran Canaria, que lleva a la práctica el anarquismo de barrio implicando a las redes de vecinos y a todo el entorno inmediato, porque el anarquismo es una cosa muy seria como para dejarla solo en manos de los anarquistas.




Ver audio directamente en IvooxArchive y en la web de Ágora Sol Radio.

miércoles, 30 de marzo de 2022

Barrio Canino vol.293 - Todo el odio que tenía dentro: pandilleros, quinquis, fascistas y rock and roll en el subsuelo de Madrid

Esta semana hablamos de «Todo el odio que tenía dentro» y nos visita Servando Rocha, autor de este libro publicado por la editorial La Felguera, que recorre la historia del extrarradio madrileño desde la posguerra hasta la transición.

El Madrid de la posguerra es una ruina. Esta historia comienza entre los escombros de los bombardeos y las precarias casas bajas del extrarradio rodeadas de auténticos barrizales. En este desierto de oportunidades, a comienzos de la década de los 60 confluye una generación de chavales criados en la periferia, llenos de odio y marginados de una ciudad que pretende sacudirse la destrucción dando paso al brutalismo y siempre bajo el yugo férreo de la dictadura franquista. El estreno de la película West Side Story les vuelve locos. Bailan en los pasillos del cine, empujan a la gente por la calle, roban coches y se parten la cara en peleas multitudinarias con otras bandas de la ciudad, mientras unos y otros, todos, huyen de la policía.

Numerosas bandas juveniles proliferan en los barrios de Madrid, pero una de ellas es especialmente conocida en las comisarías, temida por los vecinos y la que más hostias reparte al resto de bandas: Los Ojos Negros, de Usera. Ángel Luis Telo, líder de la banda, una especie de cheyene castizo que hace de extra en películas de indios y vaqueros, es temido por todos. Una banda que acaba reivindicando haber sido los inventores del tirón, y de la que también forma parte de la banda Dum Dum Pacheco, delincuente juvenil y legionario que, tras sus pasos por la cárcel de Carabanchel, se acaba convirtiendo en uno de los boxeadores más conocidos de la época.

El surgimiento del rock and roll, las matinales del Price, el concierto de The Beatles en Las Ventas en 1965, las primeras revistas musicales para greñudos, las motos, los pantalones de campana y las chupas dan unos aires de libertad a una generación marginada que se enfrenta más a la policía que al Régimen.

Y a partir de aquí recorremos fragmentos de la historia del subsuelo de Madrid que forman parte de la vida de muchas personas pero que quizá no se habían contado explícitamente hasta ahora, con un hilo conductor que incluye bandas callejeras, chabolas, luchadores enmascarados, estiletes en botines, gorrillos legionarios, descampados, cadenas, mercheros, boxeadores, policías torturadores, falangistas rockeros, navajas, greñas, pijazos, bohemios, asesinos, terroristas a sueldo, y algunos nombres propios como Camilo Sesto, Ava Gardner, Leon Degrelle, Ray Davies, Torrebruno, Julio Iglesias, Nicholas Ray y Billy el Niño, entre otros.

Del extrarradio madrileño durante la dictadura franquista no se ha hablado demasiado. Hay una historia oculta que pelea por emerger. No nos referimos a la acción directa de militares, falangistas, religiosos, oligarcas y demás. Ni a la represión violenta, el adoctrinamiento nacionalcatólico y el miedo. Es algo peor. Es la respuesta a todo esto, que nace entre las ruinas del último poblado de chabolas construídas entre los escombros de la guerra, en los límites marginales de la historia. Este libro nos demuestra que fue mucho más fácil integrar a las bases obreras de la república en el Sindicato Vertical, que controlar a aquellos primeros demenciales chicos acelerados a los que el rock hizo libres (aunque solo fuera por un instante). 

Además, Servando Rocha ya nos ha visitado en otras ocasiones. Podéis tirar de archivo para revisitar nuestro programa 7 que dedicamos a Ben Morea y los Motherfuckers, o el 74 en el que volvimos a vernos para hablar de La Facción Caníbal. En el 114 pusimos sobre la mesa a Burroughs, Kurt Cobain, Houdini, Sherlock Holmes y Alan Moore mientras que en el 122 rezamos el Catecismo Revolucionario, el libro maldito de la anarquía, por Bakunin y Nechayev.

Por lo demás, aquí os traemos una pedazo de historia reciente de nuestro país como nunca nos la habían contado. Pasad, ocupad vuestros asientos. Esconded vuestras armas en los calcetines y preparad vuestras mentes para flipar.


Tracklist:

01: Micky y los Tonis - «Guau, ladrido de perro cuando ladra»
02: Perico Fernández - «Fuera de combate»
03: Los Dayson - «Anochece en mi soñar»
04: Torrebruno & The Beatles - «Twist and shout (Live in Madrid 1965, fake)»
05: Los Diablos Negros -«Twist amor»
06: Karina - «Los chicos del Preu (feat. Los Pekenikes)»
07: Línea Vienesa - «Cangrejos en la cocina»
08: La Fe - «Pesadilla en Marcelo Usera»

jueves, 17 de marzo de 2022

Barrio Canino vol.292 - A las batucadas: poniendo ritmo al conflicto social

Esta semana rendimos tributo a los cánticos de las manifestaciones y al soniquete de la revuelta que nos acompaña en las movilizaciones sociales y por eso os traemos este monográfico sobre canciones, lemas y ritmos que ponen sonido al conflicto social. ¡A las batucadas!

Cuando la cacerola es el instrumento y la partitura es la pancarta, los cánticos se convierten en canciones. Y permanecen en la memoria rememorando la lucha de la que nacieron. ¿Quién cantó aquello primero? Como decía nuestro amado Chicho Sanchez Ferlosio poco importa la autoría cuando una obra se hace verdaderamente popular.

En noviembre de 2010, el rapero Hamada Ben Amor, bajo el seudónimo de El General, publicó el tema «Rais Lebled» (Señor Presidente). En esta canción se recoge el sentimiento pre-revolucionario que se había instalado en buena parte de la población tunecina por aquellos meses y El General se dirige directamente al dictador tunecino Ben Ali instándole a abandonar el poder. La chispa prende. Estamos ante el surgimiento de la denominada primavera árabe. Algunas semanas más tarde la revuelta se extiende también por Egipto y allí, en plena Plaza Tahrir, es la guitarra de Ramy Essam la que convierte los lemas de las manifestaciones en canciones y la gente se levanta cantando "Irhal" (Vete), una invitación nada velada a que Hosni Mubarak abandonase el poder. Poco importó la detención del músico unos días más tarde cuando decenas de miles gritaban "Irhal, irhal, irhal...".

Algo parecido, pero con distinto final, ocurrió 40 años antes en Chile. Tras la protesta conservadora de la marcha de las cacerolas la reacción contra el gobierno de Salvador Allende triunfó en 1973. Poco antes de la caída del gobierno Sergio Ortega y Quilapayún componían «El pueblo unido jamás será vencido» a partir de una variación del sexteto de Brahms. Había nacido un himno de las protestas que después escucharíamos traducido al tagalo en las protestas contra el colonialismo en Filipinas. También se tradujo al persa y se entonó en 1979 en Irán durante las protestas contra el Sha y también lo escuchamos en la revolución naranja de Ucrania en 2004, en la plaza Sintagma de Atenas y, volvemos a la primavera árabe, también en la Plaza Tahrir de El Cairo en 2011.

Sin irnos tan lejos, por aquí también hemos oído himnos de lucha, ¿quién no ha cantado aquello de «Perros guardianes del orden y la ley, asesinos sueldo abuso del poder» en alguna manifestación? Siempre hemos tenido dudas de si Vómito tomaron estas líneas prestadas de alguna consigna, pero parece que fue al revés. La letra tuvo tanto éxito que ha pasado ya al acervo popular de cualquier manifestación antifa que se precie. 

Y también sin salir del estado español, resuena en nuestras cabezas «En el Pozo Maria Luisa», interpretada en cada lucha minera, como la tercera Marcha Negra que llegó a Madrid en julio de 2012, y también en recuerdo a los mineros fallecidos y como muestra de apoyo a sus familias en el accidente más grave ocurrido en la minería en las últimas décadas en el estado español, cobrándose la vida de 6 mineros en el pozo Emilio del Valle en Pola de Gordón, León en 2013.

Paramos por un momento también en el Café Chinitas, un teatrillo o café cantante que inició su andadura a mediados del siglo XIX, en Málaga entre 1857 y cerrado definitivamente en 1937, por la autoridades municipales malagueñas en plena Guerra Civil. Allí se ponía letra a «Jornaleros Andaluces», canción que también escuchamos en su versión más feminista durante las huelgas del 8M en las plazas de Gijón.

Y ya que hablamos de feminismos contamos en este programa también con la colaboración de Diane Fucsia y sus paisajes sonoros de las distintas huelgas generales del 8M estos últimos años en Zaragoza, de antes de la pandemia y durante. De allí nos llega el lema manifestante que más nos ha cautivado en mucho tiempo: «mi copa menstrual en la boca de Abascal». Insuperable.

Seguimos viajando y nos encontramos en Glasgow en 1919 en plena batalla de George Square. Durante la huelga general los manifestantes entonan «The Red flag», que a la postre acabaría siendo adaptada como himno del Partido Laborista. En 1962, Leon Rosselson, un cantante y compositor folk, se encargó de poner los puntos sobre las íes con su ocurrencia de parodiar «The Red Flag», a la que rebautizó como «Himno de batalla del nuevo Partido Socialista», ridiculizando la pretensión laborista de seguir pasando por socialistas. 

En la última etapa de nuestro deambular por la música como vehículo de transmisión de la memoria histórica nos encontramos con el mismísimo Ennio Morricone poniendo sonido 50 años más tarde a la memoria de los anarquistas ejecutados Sacco y Vanzetti.

En el horizonte hay negras tormentas agitando los aires así que hoy gritamos con fuerza:
¡¡A las batucadas!! Es hora de poner ritmo al conflicto social.

¡Qué suene!



Tracklist:

01: El General - «Rais Lebled»
02a: Quilapayún - «El pueblo unido jamás será vencido (1973)»
02b:  Bar Pa Khiz - «El pueblo unido jamás será vencido (Irán)»
02c: Patatag - «Awit ng Tagumpay
02d: Al Maidah - «People want to overthrow the regime»
02e: Banda Bassotti - «El pueblo unido jamás será vencido»
03a: Afición del Real Oviedo - «En el pozo Maria Luisa»
03b: Marcha Negra a Madrid, 2012 - «En el pozo Maria Luisa»
04: Leon Rosselson - «Battle Hymn of the New Socialist Party»
05a: Bicifestación Zaragoza 2021 - «Mi copa menstrual en la boca de Abascal»
05b: Zaragoza 8M-2018
05c: Zaragoza 8M-2019
05d: Zaragoza 8M 2021 - «Collage»
05e: Popular - «Jota de la huelga»
06a: Reincidentes - «Jornaleros Andaluces»
06b: 8M Gijón - «En la plaza de mi pueblo»
07: Ramy Essam - «Irhal»
08: Vómito - «Fuerzas de seguridad»
09: Students of the Trinity in Trinidad  - «Re-enactment of the Canboulay Riots on Carnival Friday»
10a: Ennio Morricone & Joan Baez - «Here's to you»
10b: Martín Castro - «Sacco y Vanzetti»
11: Las Tesis - «Un violador en tu camino»




Ver audio directamente en IvooxArchive y en la web de Ágora Sol Radio.

lunes, 7 de marzo de 2022

Barrio Canino vol.291 - Batallón de mariquitas: petardeo cabaretero por la liberación sexual

Esta semana hablamos de Batallón de Mariquitas, el disco recopilatorio de música travesti y de la escena transformista de los 70 y 80. Nos acompaña en el estudio Daniel Gutiérrez que ha colaborado en la producción de este disco tirando de su inagotable colección recopilando estas joyas musicales del activismo por la liberación sexual.

La gran mayoría de los artistas que aparecen en Batallón de Mariquitas ya han fallecido. Y muchas de estas grabaciones se han perdido o han caído en el olvido. Y ahí permanecerían si no fuera por la labor del documentalista Juan Sánchez y la producción de Daniel Gutiérrez, que nos acompaña hoy en el estudio. No solo las grabaciones, también queremos recordar la actitud golfa, perra y provocativa de unos artistas que, en una época muy compleja para estas cuestiones, ejercieron su activismo por la liberación sexual desde los escenarios, para un público que no en todos los casos estaba preparado para terminar de entender lo que estaba viendo. Más allá de los espectáculos de variedades, los freak shows de la época y el bizarrismo que acompaña a la escena, estamos ante unos claros representantes de la lucha por la liberación sexual en la España gris de los 70 y 80 a la que le costaba sacudirse la moral franquista y en la que la educación nacionalcatólica impregnaba todos los aspectos de la vida. Zasca, acción directa contra la moral bienpensante de la época. 

Y así escuchamos a Rafael Conde 'El Titi' hablar de las pintadas que te llegan al corazón y llenitas de razón: "Libérate, ser sexual no es un delito, no lo calles y lanza el grito, si estás vivo y no estás muerto a darle gusto a tu cuerpo". Y mientras Félix de Granada dice que ha oído que muy pronto las mariquitas tendrán que ir a la guerra y como medida de precaución está organizando un batallón de mariquitas que haga caso de lo que dice el comandante, por detrás y por delante porque usando vuestro cuerpo la misión es resistir. Y hablando de guerra Paco España pide guerra, con bata de cola arrastrándola por tierra, porque le pone como una perra y nadie le aterra. Parpadean los focos en el escenario y brillan las lentejuelas, las boas de pluma y se consumen las horas que quedan para que vuelva a amanecer mientras desfilan por el escenario Violeta la Burra, Fernando Vargas, Esmeralda de Sevilla, la Otxoa y el grandísimo artista polifacético Antonio Gracia José 'Pierrot'.  

Un auténtico festivalazo transformista que para terminar de entenderlo nos invita a echar un ojo más atrás aún en la historia de la represión sexual en el estado español desde el ámbito legislativo.

4 de agosto de 1933. El gobierno de Manuel Azaña presenta el proyecto de la Ley de Vagos y Maleantes que es aprobado en el parlamento. El objetivo era poner freno, represión mediante, a la criminalidad. Según el cuerpo de la ley se perseguirían «conductas antisociales» y de «dudosa moral». La prensa, sobre todo la de sucesos, y la sensacionalista, llevaban ya un par de décadas clamando contra lo que denominaban degradación moral en las grandes urbes. Es decir: la vida nocturna. Hubo gente que sí vio que esta ley buscaba perseguir y poner coto al hedonismo noctámbulo, la vida bohemia, los cabarets, los cafés… En fin, los sitios donde el pueblo llano, y parte de las élites burguesas, buscaban escapar de la rigidez moral del día a día.

En 1954, concretamente el 15 de julio, el gobierno franquista hizo una pequeña modificación del articulado de la ley. Donde aquella hablaba de «rufianes y proxenetas», ahora decía «homoxesuales [literalmente], rufianes y proxenetas». El franquismo inaugura así la persecución, abierta y sin máscaras, de la homosexualidad en España, condenando a muchos miembros del colectivo a penas de prisión, trabajos forzados en centros de reeducación (como la Colonia Agrícola Penitenciaria de Tefía) y «terapias» de conversión. En 1970 esta ley fue sustituida por la Ley sobre peligrosidad y rehabilitación social, que junto a los artículos 431 y 432 del Código Penal (lo que se conocía como «escándalo público»), fue su principal instrumento para perseguir a homosexuales y transexuales.

La lucha de los colectivos LGBT+ de entonces junto al cambio social y cultural que trajo la apertura del país con el boom turístico, consiguió que la ley fuese modificada en 1979, eliminando la alusión a actos de homosexualidad.

¿Significó esto que los gays, lesbianas y transexuales iban a dejar de ser perseguidas? Ni remotamente. Las palabras de Félix de Granada del tema que abre el disco Batallón de Mariquitas son esclarecedoras: «Mira como ha cambiado todo con la democracia. Ahora petardeamos a gusto, y encima nos pagan» Y luego sigue: «Una noche estando en Madrid en el drugstore de Fuencarral, llegó el furgón de la policía y, oye, no se escapó ni una mosca».

Por ejemplo, la amnistía de 1976 no incluyó a las personas homosexuales y, aunque tras 1979 no se les podía perseguir abiertamente, el delito de escándalo público se seguía aplicando con una llamativa generosidad contra los y las miembros del colectivo. Hasta la modificación del código en 1983 y la derogación de los citados artículos en 1989, los miembros del colectivo LGBT+ no pudieron vivir cierta «normalidad».

¿Qué hacían mientras tanto gays, lesbianas y transexuales? Pues vivir. Ocultando más o menos su sexualidad, con mejor o peor fortuna. Los tiempos de cambio que soplaban en los setenta hicieron que cada vez más gente se hartase de persecución y ocultamiento. Y siguiendo la estela de los espectáculos de variedades y transformismo de las primeras décadas del siglo XX en España, muchos decidieron hacer alarde de su condición sexual con descaro. Presumiendo de pluma, con orgullo y mucha valentía, porque Franco seguía vivo y firmando sentencias de muerte. Como dice Juan Sánchez, responsable de la documentación y los textos que acompañan a este recopilatorio «esta era la forma de acción directa que surgió en ese momento entre los que se dedicaban al espectáculo».

Un legado artístico que por fin ha abandonado las cubetas de los coleccionistas de cassettes y vinilos rescatado para componer este batallón de mariquitas que obedece siempre al comandante, por detrás y por delante.

Que empiece la fiesta. Y como diría la Esmeralda de Sevilla: ¡Niñas, al salón!



Tracklist:

01: Paco España - «Guerra pa mi cuerpo»
02: La Otxoa - «La Censura»
03: La Esmeralda de Sevilla - «Gitano»
04: Pierrot - «Yo soy gay»
05: Violeta la Burra - «Violeta»
06: Escamillo - «El  pijón»
07: Antonio Amaya - «Mi vida privada»
08: El Titi - «Libérate»







Ver audio directamente en IvooxArchive y en la web de Ágora Sol Radio.